«Ahora soy música y voy a bailar dentro de ti». Esto dicen unos versos de “Inercias”, el segundo de los temas incluidos en Tyson (Club de la Lucha Records, 2020).

Con esta intención invasiva, delicada y ruidosa al mismo tiempo, se pronuncian The Rimbaud Company, el grupo de un poeta que, si en sus libros se atreve a hermanar al siglo de Pericles y a los Ramones, alta cultura y underground, cuando empuña la guitarra y se arropa de bajo y batería interpreta los versos de otros poetas y los suyos propios.

Después de las aventuras musicales con Cronopios y Leñadores, que dejaron por el camino multitud de conciertos y algunos eps y discos como Grizzly (2013), la banda del albaceteño se ha embarcado en un proyecto en el que se unen sus dos pasiones: la música y la literatura. Tal vez podrían describir esta actitud las palabras de Arthur Rimbaud en Una temporada en el infierno: «El aburrimiento ya no es mi amor».

Lo primero fue un ep del mismo nombre, The Rimbaud Co., grabado en la cordobesa Eureka en 2018 por Fernando Vacas. Cinco canciones donde se homenajeaba a Leopoldo María Panero o a Roberto Bolaño. Después, al año siguiente, un single, Der Traum, grabado en los fantásticos Calypso Estudios por Miguel A. Gascón, que incluía una versión del poema de Georg Trakl “El sueño” y una soberbia revisión en castellano de “Dirty Boulevard” del neoyorkino Lou Reed. Desde entonces, música de las entrañas, contra el silencio, contra la injusticia, contra el mal gusto. Versos eléctricos, ruido que recoge el fulgor de las estrellas extinguidas, la vibración del alma.

Con este huracán de fondo, The Rimbaud Company acaban de publicar Tyson en un espectro musical que va del indie al punk y que quiere ser un puñetazo en la sensibilidad de un mundo demasiado condescendiente, demasiado superficial. Parecen decir que la música cambia «no inútilmente el mundo».

Tyson es un álbum gestado de forma totalmente independiente, según el signo de los tiempos. Cerdán, al que acompañan Pedro Camacho Ríos (bajo) y Javier López (batería) como base en erupción de la banda, y que ha contado con antiguos compañeros de batallas como Alberto Sánchez (Swing’ Cats) o Lucho Sánchez (The Terraplens), ha elegido para la grabación de estas 12 canciones  (entre otras “Delfines”, “Fixation”, “Fuego”, “Tyson”, “From the garden”, “Agua del tiempo”) los Klaka Studios de Fuenteálamo (Albacete), al mando de los cuales están José Pedro Cerdán, Emilio Sánchez y Pablo Sáez.

 

Tyson, que muestra su devoción por escritores tan dispares como San Juan de la Cruz, José Ángel Valente, Anne Sexton, Pedro Casariego Córdoba o Raymond Carver, busca en estos temas «la sinfonía de las profundidades» de que hablaba Rimbaud, la mousiké de los líricos griegos arcaicos. Las canciones que se construyen sobre poemas respetan la amplitud del verso, los movimientos armónicos del texto, en un ejercicio de equilibrio entre el ritmo y la vida indomada que late en los poemas. Y, además, ocho composiciones propias, algunas tomadas de libros como La sangre (Valparaíso, 2015), Puntos de no retorno (Reino de Cordelia, 2017) o Defensa de las excepciones (Visor, 2018).

El doble juego músico-poético lleva a The Rimbaud Company a canciones originales, con letras cuidadas que recogen el amor y la furia de grupos españoles como Los Enemigos, Surfin Bichos o Antonio Vega, del hard rock y el grunge americanos de The Black Crowes, Ramones, The Smashing Pumpkins o Nirvana, el rock alucinado de Jimmi Hendrix o Led Zeppelin o las permonances de personalidades como Bob Dylan o Patti Smith.

The Rimbaud Company pretende, además, ser una reunión de artistas en torno a la palabra y las guitarras. Así, participan en el proyecto pintores como Pepe Enguídanos, diseñadores como David Cabañero, videocreadores como Pau García o Jorge Noguera, poetas como David Sarrión “Clacowski”, fotógrafos como Félix J. Velando o el joven Alejandro Santoyo y otros músicos: Aintzane Sáez (violín), Carlos Flan (guitarra), Anita Niftys (voz) o Miguelan Espinosa (guitarra).

«En el escenario, todo arde», todo es tan extrañamente hermoso, «somos las páginas de un libro en llamas». Es el momento de dar paso a las voces que cuentan y cantan la vida real, la de dentro y la de fuera, con la mejor de las voluntades: habitar de verdad el mundo en que vivimos, convertir la vida en una temporada estremecedora y vibrante en el más hermoso de los infiernos.

Tyson se puede escuchar en todas las plataformas digitales. Y, canción a canción, aquí: 

TYSON-THE RIMBAUD COMPANY v.2 – Google Drive

Escucha The Rinbaud Company en Spotify

(Para adquirir discos físicos y otros productos, hay que escribir a clubdelalucharecords@gmail.com.)

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