El reciente colaborador de Epicuro, leonés y novelista, o viceversa, ha ganado el Premio de la Crítica de Castilla y León.

Epicuro lleva una buena racha de premios entre sus colaboradores. Esperamos que siga mucho tiempo.

El novelista leonés, Pablo Andrés Escapa, se ha alzado con el Premio de la Crítica de Castilla y León con el relato Fábrica de prodigios (Páginas de espuma), “exaequo” con el dramaturgo vallisoletano, Alonso de Santos y la obra teatral Mil amaneceres.

A algún mal pensado podría resultarle curioso que en tiempos de reivindicaciones de identidad y espacio geográfico y político, voces contradictorias y deseo de viajar solos o en otra compañía, coincidan en el mismo premio un leonés y un vallisoletano. En Epicuro no somos mal pensados, aunque nos consta que los susurros de hoy pueden ser los gritos del mañana.

También sabemos de los méritos individuales de ambos escritores en sus respectivas ramas literarias y que en la literatura no hay líneas fronterizas que valgan, aunque esté sobrada de susurros.

En una entrevista realizada por Antonio Manilla a Pablo Andrés Escapa para esta revista el autor de Fábrica de prodigios afirmaba que había tenido la inmensa suerte de crecer escuchando cuentos a diario. ¡Qué mejor receta para para alimentar en la imaginación la idea de que el cuento es el género más adecuado para la fabulación, que es la mentira consentida necesaria para el desarrollo de la literatura. En él cabe todo, lo real y lo maravilloso, la vida y la ficción, el humor y el desengaño; hasta la verdad cabe, si bien, muchas veces disfrazada.

Pablo Andrés Escapa es reo feliz de los cuentos de la infancia y de las lecturas posteriores. Los cuentos viven en él y él vive en los cuentos. Lindo homenaje a la narrativa oral que tantos sueños y espacios imaginarios le regaló.

Esto, en Epicuro, nos congratula; porque de la revista de los grandes placeres también surgen cuentos y se leen cuentos. Leer cuentos es un placer; leer los de Pablo lo es con más razón, porque los escribe como si los narrara en voz alta.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *