Deducción por adquisición de vivienda habitual.

Planes de pensiones / Planes de previsión asegurados.

Ganancias patrimoniales.

La deducción por inversión en vivienda habitual desapareció en el año 2013; pero sigue pudiéndose aplicar para las viviendas adquiridas antes de esa fecha.

El importe de la deducción es el 15% de las cantidades satisfechas en la adquisición o rehabilitación.

La máxima deducción es de 9.040 euros anuales, por declaración. Esta cantidad incluye todo lo pagado (amortización, intereses, gastos, etc…).

Además, es necesario que el patrimonio del contribuyente aumente al menos en la misma proporción que la inversión realizada, sin que se consideren los intereses y otros gastos de financiación.

Cuando se haya disfrutado de deducción por otra vivienda o se acoja al beneficio por reinversión, la deducción se efectuará una vez minorada la cantidad deducida anteriormente y la ganancia patrimonial exenta por reinversión.

El  beneficio  por  reinversión  consiste  en  no  tributar  por  los  incrementos  producidos  en  la enajenación   de   la   vivienda   habitual;   siempre   que   el   importe   recibido   se   invierta   en   la adquisición de otra vivienda habitual, en un periodo máximo de 2 años.

Los  contribuyentes minusválidos       tienen mayores deducciones; pues pueden deducirse, como vivienda habitual, por las inversiones efectuadas por obras e instalaciones de adecuación y elementos comunes para su mejor traslado, cumpliéndose:

En los planes de pensiones configurados bajo la modalidad de empleo, las contribuciones que el promotor imputa individualmente a los partícipes (trabajadores) constituyen rendimientos del trabajo. Estas cantidades se consideran rendimiento en especie, sin que estén sujetas a ingreso a cuenta.

El límite fiscal de estas contribuciones que realiza el empresario se computa, desde el 1-1-2007, conjuntamente  con  las  aportaciones  que  realiza  el  propio  partícipe  (en  ejercicios  anteriores ambos límites eran independientes).

A   partir del 1-1-2016   este   límite   se   establece   en   8.000 euros anuales,   incluidas las contribuciones empresariales a planes de  pensiones de  empleo imputadas a los  trabajadores como rendimientos del trabajo. Este límite se aplica con independencia de la edad del partícipe.

Por otra parte, las aportaciones anuales, que serán la suma de las contribuciones empresariales y las aportaciones que a título individual realice el propio partícipe, generan derecho a una reducción en la base imponible general del IRPF. Esta reducción tiene unos límites máximos, establecidos en consonancia con el límite de aportaciones.

Para el presente año, el límite máximo conjunto de la reducción por aportaciones a planes de pensiones y seguros de dependencia será la menor de las siguientes cantidades:

Otras normas a tener en cuenta para la aplicación del límite son:

Por otra parte, los contribuyentes cuyo cónyuge no obtenga rendimientos netos del trabajo ni  de  actividades  económicas,  o  los  obtenga  en  cuantía  inferior  a  8.000  euros  anuales, podrán  reducir  en  la  base  imponible  las  aportaciones  realizadas  a  los  sistemas  de  previsión social  señalados  de  los  que  sea  partícipe,  mutualista  o  titular  dicho  cónyuge,  con  el  límite máximo de 2.500 euros.

La base liquidable general no puede resultar negativa como consecuencia de la aplicación de esta reducción, lo que significa que el importe de la reducción a aplicar en el ejercicio no podrá ser superior a la base imponible general.

 Por ello, se prevé la posibilidad de que los contribuyentes soliciten que las aportaciones a los mencionados instrumentos, que no hubiesen podido ser reducidas por insuficiencia de base imponible, lo sean en los cinco ejercicios siguientes. Esto no es aplicable cuando las cantidades sobrepasen el límite máximo de aportación financiera (8.000 euros), pero sí cuando se sobrepasa el límite porcentual sobre rendimientos o cuando no haya suficiente base imponible para realizar la reducción.

La solicitud tiene las siguientes características:

En el caso de los discapacitados:

El propio minusválido partícipe.

Las personas que tengan con el mismo una relación de parentesco en línea directa o colateral hasta el tercer grado inclusive, así como el cónyuge o aquellos que lo tuviesen a su cargo en régimen de tutela o acogimiento.

En este último caso, las personas con minusvalía habrán de ser designadas beneficiarias de manera única e irrevocable para cualquier contingencia. No obstante, la contingencia de muerte del minusválido podrá generar derecho a prestaciones de viudedad, orfandad o a favor de quienes hayan realizado aportaciones a favor del minusválido en proporción a la aportación de estos.

Las aportaciones a planes de pensiones.

Aportaciones a mutualidades de previsión social.

Primas satisfechas a los planes de previsión asegurados.

Primas satisfechas a los planes de previsión social empresarial.

Primas satisfechas a los seguros de dependencia.

Primero con las aportaciones del propio minusválido.

Y cuando estás no superen el límite de 24.250 euros, con las restantes aportaciones, en proporción a su cuantía.

Debemos recordar que cuando se enajena algún bien (acciones, pisos, etc…) a efectos fiscales se produce una ganancia o pérdida patrimonial que será la diferencia entre el importe recibido y el importe de adquisición.

La ganancia o pérdida que se produzca en bienes que se mantienen en el patrimonio un año o menos tributarán dentro de la base general. Cuando la permanencia sea superior a un año se incluirá la ganancia o pérdida patrimonial en la base del ahorro.

En este año las pérdidas que se imputen en la base general podrán compensarse con el 25% de los  rendimientos  que  se  tengan  y  que  tributen  en  dicha  base  y  lo  que  quede  pendiente  se compensará durante los 4 años siguientes. Las pérdidas que se generen tributando en la base del ahorro se podrán compensar con las ganancias del año y hasta el 25% de los rendimientos de la base imponible del ahorro, y durante los 4 años siguientes.

Los coeficientes reductores se aplicarán a los bienes adquiridos con anterioridad al 31/12/1994 y el beneficio será hasta el 19/1/2006, teniendo como límite máximo 400.000 euros.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *