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INCAPACIDAD Permanente y temporal

José Antonio Almoguera

José Antonio Almoguera

Incapacidad permanente es la situación del trabajador que, después de haber estado sometido al tratamiento prescrito y de haber sido dado de alta médicamente, presenta reducciones anatómicas o funcionales graves, susceptibles de determinación objetiva y previsiblemente definitivas, que disminuyan o anulen su capacidad laboral.

No obstará a tal calificación la posibilidad de recuperación de la capacidad laboral del incapacitado, si dicha posibilidad se estima médicamente como incierta o a largo plazo.

Las reducciones anatómicas o funcionales existentes en la fecha de afiliación del interesado en la Seguridad Social no impedirán la calificación de la situación de incapacidad permanente, cuando se trate de personas minusválidas y con posterioridad a la afiliación tales reducciones se hayan agravado, provocando por sí mismas o por concurrencia con nuevas lesiones o patologías una disminución o anulación de la capacidad laboral que tenía el interesado en el momento de su afiliación.
No será necesaria el alta médica para la valoración de la incapacidad permanente en los casos en que concurran secuelas definitivas.

También lo es, la situación de incapacidad que subsista después de extinguida la incapacidad temporal por el transcurso del plazo máximo de duración de la misma, salvo en el supuesto de que, continuando la necesidad de tratamiento médico, la situación clínica del interesado hiciera aconsejable demorar la correspondiente calificación (en ningún caso, podrá rebasar los 30 meses siguientes a la fecha en que se haya iniciado la incapacidad temporal), en el cual no se accede a la situación de incapacidad permanente hasta que no se proceda a la correspondiente calificación.

La incapacidad permanente habrá de derivarse de la situación de incapacidad temporal, salvo que afecte a quienes carezcan de protección en cuanto a dicha incapacidad temporal, bien por encontrarse en una situación asimilada a la de alta que no la comprenda, bien en los supuestos de asimilación a trabajadores por cuenta ajena en los que se dé la misma circunstancia, o bien en los casos de acceso a la incapacidad permanente desde la situación de no alta.

Grados

  • Incapacidad permanente parcial para la profesión habitual: Aquella que, sin alcanzar el grado de total, ocasiona al trabajador una disminución no inferior al 33% en su rendimiento normal para dicha profesión, sin impedirle la realización de las tareas fundamentales de la misma.
  • Incapacidad permanente total para la profesión habitual: La que inhabilita al trabajador para la realización de todas o de las fundamentales tareas de dicha profesión, siempre que pueda dedicarse a otra distinta.
  • Incapacidad permanente absoluta para todo trabajo: La que inhabilita por completo al trabajador para toda profesión u oficio.
  • Gran invalidez: La situación del trabajador afecto de incapacidad permanente y que, por consecuencia de pérdidas anatómicas o funcionales, necesite la asistencia de otra persona para los actos más esenciales de la vida, tales como vestirse, desplazarse, comer o análogos.

La incapacidad temporal (IT) es aquella situación por la que un trabajador se encuentra imposibilitado temporalmente para desarrollar su trabajo, bien sea por enfermedad o por accidente laboral.

Durante esta situación se produce una suspensión de la rela­ción laboral, por tanto cesan las obligaciones de ejercer el trabajo y de remuneración, pero continúa computándose la antigüedad.

El trabajador no pierde el derecho a reincorporarse a su puesto de trabajo una vez que cese esa situación.

El trabajador percibe un subsidio económico y prestación sanitaria.

Beneficiarios

Aquellas personas que se encuentren afiliadas y dadas de alta en la Seguridad Social (o en situación asimilada al alta) e impedidas para desarrollar su trabajo por alguna de estas causas:

  • Enfermedad común o profesional.
  • Accidente, sea o no de trabajo.
  • Periodos de observación por enfermedad profesional con baja médica.

Reconocimiento del subsidio

Las instituciones competentes son:

  • Instituto Nacional de Seguridad Social: además, el control sanitario de las altas y bajas médicas corresponde al INSALUD o al organismo correspondiente de la Comunidad Autónoma.
  • Mutua de Accidentes de Trabajo y Enfermedades Profesiona­les o la entidad con la que se haya asegurado.
  • Empresa (se puede dar el caso de que la empresa esté autorizada).

Duración

La duración máxima es de doce meses, que pueden prorro­garse otros seis más.

Obligaciones

  • Obligaciones del empresario.

Mientras dure la incapacidad temporal, el contrato está sus­pendido, pero se mantienen las siguientes obligaciones para el empresario:

  • Efectuar el pago del subsidio.
  • Abonar la prestación económica.
  • Cotizar a la Seguridad Social.
  • Retener a cuenta el IRPF.
  • Reservar el puesto de trabajo.
  • Computar la antigüedad del trabajador.
  • Comprobar los datos de los partes médicos de alta y baja laboral.

Obligaciones del trabajador.

  • Presentar al empresario los partes de baja, de confirmación o de alta, en el plazo de cinco días.
  • Someterse al tratamiento médico.
  • Someterse a los reconocimientos médicos, tanto a los que designe la empresa, el servicio público de salud o la mutua. Su negativa supondría el alta médica.
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