Historia de la música sobrenatural. Sergi Gros. La Garúa Editorial. Precio: 10 €.
Historia de la música sobrenatural. Sergi Gros.
La Garúa Editorial. Precio: 10 €.

Hay libros que nos estallan en las manos, libros que tienen una metralla especial: la consecución de la musicalidad.

La poesía parte de la oralidad, creció en el silencio de la lectura y se ha expandido empleando tanto una como otra. La musicalidad no sólo se encuentra en la belleza de la combinatoria de las sílabas tónicas y átonas, también se halla en la selección de las palabras y en el certero engarzamiento en el collar de los versos. Así, Sergi Gros (Sabadell, 1974) rinde un hermoso homenaje a la musicalidad del verso en su tercera entrega lírica, Historia de la música sobrenatural.

El título ya nos pone en el camino aunando perspicacia y sensibilidad: la poesía es esa cadencia sonora que nos calma, alegra, acompaña, nutre…, nos vivifica, en suma.

Historia de la música sobrenatural es, en realidad, un largo poema formado por un conjunto de paisajes líricos, enlazados entre sí, formando un conjunto orgánico y harmónico. En este libro, las divisiones las podrá efectuar el lector a su antojo, como cuando alguien escucha las canciones de un disco, y necesita pausar, retroceder o avanzar aleatoriamente, dejándose llevar por la intuición y la emoción. Para eso los poemas están indicados con un número. Y para el enlace o eslabón entre una composición y la siguiente, Gros utiliza el uso de cursivas como un guiño de confidencia con el lector.

En el pórtico coloca la cita del alquimista suizo renacentista, Paracelso, que incide en la concepción trascendente de la música, avisando, también, de sus prejuicios: es «la medicina de todos los que sufren de melancolía y fantasía, que en última instancia los convierte en hombres solitarios y desesperados».

El poemario contiene treinta y siete fragmentos breves, entre seis y ocho versículos, que fluctúan entre la corta andadura y el de largo aliento. No encontraremos referencias explícitas sino implícitas (el recuerdo de los sones). El libro discurre en la cadencia de la música, donde la contención es un rasgo distintivo: en unas cuantas palabras se produce la emoción. La destrucción que provocan las guerras, el amor, la desolación son algunos de los motivos que Gros hila fino. Tan fino ya desde el primer fragmento: «Tantas guerras perdidas de antemano / por el sobrevenir de la belleza». Y en el empalme en la siguiente página en letra cursiva, su intensificación: «Tantas ciudades incendiadas. / Tantísima luz en tus ojos».

Historia de la música sobrenatural es un crisol donde se funden distintas emociones, miedos y anhelos, instantes vividos e imaginados, la pulsión del sujeto con el mundo y consigo mismo, lo que hace único este poemario. El empleo de un lenguaje preciso, nominal, armónico, elíptico, nunca elusivo ni lexicalizado, enmarcado por metáforas, imágenes y símiles de diversas realidades, hilvanadas de manera esencial, logra, efectivamente, un conjunto evocador y admirable: «Como la fuerza que se transfiere / entre dos cuerpos comunicantes. / Como las puntas de un gran incendio».

La serenidad y la apacibilidad que transmite este libro se debe a la cadencia de la expresión y al primor contenida de sus imágenes. La belleza se encuentra acumulada en el rostro del amor, y también en el reflejo calculado de la vida: «Cada revolución. Cada sometimiento. // Todas las bisectrices / que dividen tu cara». Pero el sujeto muestra la tristeza al concebir conscientemente el efímero curso del amor y esto se ve reflejado en sentencias: «Nuestra escasa durabilidad. // La tristeza / resultante». La entidad unitaria se disuelve en dos frentes: «Tus reclamos. Mis respuestas». Entre imágenes marítimas y bélicas, dos son los símbolos destacados, que adquieren un carácter que contrasta con el amor: el anzuelo y la tierra.

Sergi Gros tiene la habilidad de posicionar el lenguaje de dos voces que se expande desde un mismo centro, aun a sabiendas de la fragilidad de esa techumbre: «Nuestro testimonio / contra las serpientes. // Nuestra voz frente al desdén». Sabedor también de su inefabilidad ante los momentos más difíciles: «Ninguna palabra capaz».

En los hilos trenzados armónicamente también hay lugar para referirse al lenguaje. El carácter metalingüístico es más bien una sugerencia, un matiz con el que entona el canto, donde la expresión tiene forma de promesa escapista en proporcionados versos: «Tantas maneras extraordinarias / de disponer la luz y las palabras. // Tan poco espacio entre una sombra / y la siguiente». Mientras que el carácter metaliterario es insinuado en las palabras que sobrevuelan, sobre todo, cuando el poeta busca la inspiración y le puede más el estado de sueño: «Todas las magníficas palabras / que recibes por la noche / y que no puedes / retener».

Por último, cabe decir que la publicación de este libro de Sergi Gros, Historia de la música sobrenatural, logra llevarnos a un mundo propio, íntimo, expresado con un lenguaje renovado, sugerente y evocador; una propuesta del corazón moderno que revela un agradable homenaje musical.

31

Entre un incendio imperceptible
y una ciudad desmenuzada.

Sobre los mismos pedestales
donde envejecen
tus pájaros.

En el mismo recinto
donde tiemblan
y cantan.

 

35

Nadie que pueda consolarnos
como consuela una luz.

O una palabra hermosa.

Nada que pueda demorar
nuestro segundo trayecto
hacia tu casa.

Sergi Gros

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