Desde hace tiempo existe cierta controversia alrededor de los denominados “vinos de pago”.

Por un lado, no todos los vinos que llevan en su nombre la palabra “pago, son necesariamente vinos de pago y por otro no todos los reconocidos como Vinos de Pago, se llaman “pago de …”.

Además, se tiende a relacionar a estos vinos con precios muy elevados y, aunque son vinos de calidad reconocida, no tienen por qué tener un precio exagerado. Vamos a ver si soy capaz de aclararos estas dudas.

Los vinos de pago son aquellos que proceden de un pago, paraje, terreno o similar que tiene unas características climatológicas y terrestres específicas. Estas peculiaridades distinguen, estos terrenos, de otras zonas de su entorno. 

Ahora vamos a ver como se define técnicamente que es un vino de pago según la Ley 6/2015, del 12 de mayo, de Denominaciones de Origen e Indicaciones Geográficas Protegidas que os detallo literalmente: 

  1. El pago debe encontrarse dentro de una Denominación de Origen protegida.
  2. El pago debe ser conocido con un nombre vinculado de forma tradicional al cultivo de los viñedos de los que se obtiene el vino y cuya extensión máxima no podrá ser igual ni superior a la de ninguno de los términos municipalesen cuyo territorio se ubique.
  3. En caso de que la totalidad del pago se encuentre incluida en el ámbito territorial de una denominación de origen calificada, podrá recibir el nombre de vino de pago calificadosiempre que acredite que cumple los requisitos exigidos a los vinos de la denominación de origen calificada.
  4. Los vinos de pago serán elaborados y embotellados por las personas físicas o jurídicas que ostenten la titularidad de los viñedos ubicados en el pago, en bodegas situadas en la proximidad del pago.
  5. Toda la uva que se destine al vino de pago deberá proceder de viñedos ubicados en el pago determinado y el vino deberá elaborarse, almacenarse y criarse de forma separada de otros vinos.
  6. En la elaboración de los vinos de pago se implantará un sistema de calidad integral, que se aplicará desde la producción de la uva hasta la puesta en el mercado de los vinos.
  7. Cada vino de pago deberá contar con un órgano de gestión, sujeto a la legislación de las comunidades autónomas.

Como podéis ver, con el mimo, cariño y dedicación que estas bodegas tratan a sus vinos, no es de extrañar que el resultado siempre sea de calidad superior.  La calificación de D.O. Vino de Pago es la más alta distinción que puede recibir un vino. Esto no siempre se traduce en que tengan un precio más elevado, pudiendo tener vinos desde los seis euros.

Actualmente hay 17 bodegas o vinos con la D.O. Vino de Pago reconocida y son los siguientes:

Para complicarnos un poco más la vida a los que nos encontramos al otro lado del vino, en el año 2004 se creó la asociación Grandes Pagos de España. Esta asociación está compuesta por 33 bodegas. Se da la circunstancia de que, aunque muchas de estas bodegas elaboran vinos que reúnen las características de los vinos de pago, no tienen todavía reconocida la categoría de D.O. Vino de Pago.

Por último, para liar más este entuerto tenemos los vinos que se llaman “pago de…”, pero que no son vinos de pago. Esto sucede porque los nombres fueron registrados antes del 2003, año que el que se publicó la Ley del Vino y la Viña, y por eso se les permite mantener su nombre. Posterior a ese año no se puede utilizar la palabra pago para llamar a un vino. Por ejemplo, es el caso de Pago de los Capellanes, que es un vino estupendo de la Ribera del Duero, pero no es un vino de pago.

En resumen, en lo que a vinos de pago se refiere tenemos tres escenarios posibles:

De todos los vinos de pago que conozco he escogido los de la D.O. Pago Dominio de Valdepusa, de Bodegas Marqués de Griñón, en Malpica del Tajo, Toledo. Sí os recomiendo éste es por la calidad de sus vinos y por la historia de la Bodega que tanto nos gusta al otro lado del vino.

Es propiedad de la Familia Falcó; seguro que conocéis a Carlos Falcó por el mundo de la crónica rosa, aunque no es esta la faceta que más destacaba en su currículum. Fue el primer pago en recibir la calificación de Denominación de Origen Vino de Pago de España en 2002 y en el año 2003 fue reconocido también por la Unión Europea, situándose a la altura de grandes fincas francesas e italianas.

También debéis saber que Carlos Falcó fue el primero en introducir la Cabernet Sauvignon en España, en los años 60, cuando nadie se preocupaba de las variedades de uva. Además, introdujo por primera vez el riego por goteo cuando en España estaba prohibido. Fue multado por ambas acciones, pero su tesón y contactos hicieron que finalmente consiguiera los permisos necesarios.

Sin duda, cualquiera de sus vinos desde Caliza de 10 euros a AAA de más de 150 euros, pasando por este SUMMA VARIETALIS que hemos abierto hoy, merecen la pena por su calidad e historia

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