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EL TÓPICO: “YO DOY EL 110%” ¡Y si aprendes a mejorar tu 100%!

Es habitual escuchar las expresiones “Yo doy el 110%” o  “Usted tiene que dar el 110%”.

El problema no es ya superar el 100%, que también, sino determinar cuál es ese 100%, y no es éste un tema sencillo.

¿Es el 100% un límite real equiparable a la capacidad física de la materia, cuando hablamos de personas? ¿Es quizás un límite subjetivo y psicológico? ¿Es un límite objetivo y extensible ligado al crecimiento personal y profesional?

En todos los casos en que escuchemos las expresiones antes mencionadas respecto a dar el 110%, estamos hablando de un límite psicológico autoimpuesto por cada uno en relación con el desarrollo de una competencia o actividad y son por tanto manifestaciones subjetivas y  relativas aunque se debe intentar objetivar.

Para Alastair Dryburg: “Lo máximo que uno puede dar es el 100% y hablar del 110% puede provocar una confusión entre el input: lo que usted invierte, con el output: lo que usted consigue”. Con esta reflexión estoy de acuerdo a medias, os comento mi punto de vista.

Objetivar ese 100% es muy complicado. Para mí el 100% de una persona, aplicado a la realización de una actividad, estaría ligado a su grado de compromiso, a su realización personal, a su motivación, a sus conocimientos y capacidades (los cuales se pueden aprender), es decir a sus actitudes y aptitudes en relación con la misma y al resultado que con todo ello obtiene, en un sistema en el que el resultado sea valorable y cuantificable objetivamente.

La casuística puede ser muy variada a la hora de fijar ese 100%:

  1. Si alguien realiza un esfuerzo adicional sobre lo que esa persona previamente considera su estándar de esfuerzo y rendimiento para esa actividad, subjetivamente estaría dando el 110%, aunque aun así puede estar lejos de su 100% potencial; por lo tanto dependiendo del nivel en el que fijemos el 100% podemos superarlo incluso estando lejos objetivamente del 100% real. Este sería un 100% FALSO.
  2. Otra posibilidad es que sin fijar, premeditadamente, un nivel estándar para una actividad, empleemos lo que cada uno consideramos TODA nuestra energía (input) según nuestras habilidades y recursos para el desarrollo de la misma, si bien es posible, y aquí estaría de acuerdo con Alastair Dryburg, que el resultado (output) no sea el mejor, porque se podría hacer de otra manera, emplear otros recursos, formación… En este caso si te dicen que des el 110% para mejorar los resultados, es una llamada a que eleves tu nivel, tu capacidad,  que cambies algo en tu proceso o incorpores nuevos recursos; sería una llamada a que abandones tu zona de confort, porque esforzarte a tope empleando los mismos procedimientos, sin cambiar, eso también es zona de confort. Este sería un 100% INCONSCIENTE.
  3. También si te dedicas esporádicamente o de manera circunstancial a realizar una actividad que no es habitual para ti: hacer trabajos de bricolage, correr 10kms.., quizás apliques toda tu energía y conocimientos para desarrollarla y consideres que has dado el 100%, aunque los resultados estén por debajo de los de una persona que lo haga de forma habitual. Este sería un 100% INCOMPETENTE.
  4. O bien si desarrollas una actividad en la que te sientes realizado, tienes habilidades para ello, mejoras de manera continua, tienes en cuenta tu entorno, no te reservas nada de energía y obtienes excelentes resultados, quizás estés muy cerca de tu 100%, pero seguramente alguien opinará que se puede mejorar. Este sería un 100% REAL.

Con todo ello podemos comprobar que no es fácil fijar ese 100% y menos aún superarlo.

Sé que no es un tema sencillo y a nivel empresa ha traído muchos problemas en cuanto a las diferencias existentes entre la autovaloración del empleado y la valoración de la empresa, entre el 100% propio y el 100% que te exigen, hacer coincidir ambos es complicado ya que por un lado el empleado puede creer que aporta toda su energía, actitud y conocimientos y por otro el empresario cree que pone a disposición del empleado todos los medios, el reconocimiento y la valoración, pero al final serán los resultados los que objetiven tu nivel, aunque éstos no sean capaces de reflejar muchas de las cualidades antes mencionadas.

Como resumen, podríamos decir que en términos generales, cuando consideremos que hemos dado el 110% o alguien nos pide hacerlo, ese plus, esa sensación de superar o exigencia de que superemos nuestro nivel máximo significa una llamada a la mejora, al crecimiento hacia otro 100% diferente y superior que se hará extensible en la medida en que vamos mejorando y superándonos en una actividad, pero realmente no se puede dar el 110% por cuanto siempre que seas capaz de hacer algo, estará dentro de tu capacidad, de tu 100%.

Es como un recipiente, si cambia de tamaño adquiere otra capacidad, otro 100% y no podrá superarlo sin cambiar su capacidad.