Epicuro Epicuro Revista de los grandes placeres

JOSÉ MANUEL GÓMEZ RODRÍGUEZ Pro utilitate librorum nostrum

A la industria editorial española se la sitúa como la cuarta más importante del mundo, detrás de Estados Unidos, Reino Unido y Alemania.

Se caracteriza por su presencia multinacional -más de 200 editoriales españolas tienen filiales en Europa y, sobre todo, en América-, y plurilingüe.

Es una industria traductora: cerca del 30% de lo que se publica, frente a la inglesa que alcanza el 2%, a modo de ejemplo.  Dentro de los cientos de editoriales existentes en España, manifestación de la `bibliodiversidad´, se hallan seis grupos que representan -según datos económicos de facturación-, el 65%; esta cifra pudiera llamar la atención como concentración editorial, pero ha de señalarse que es menor a la existente en otras potencias editoriales.

En los buenos ejercicios, por otro lado recientes, la producción editorial alcanzaba los 100.000 títulos anuales y 350.0 00 títulos vivos en los catálogos y una producción anual superior a los 300 millones de ejemplares. La exportación situaba al libro como el décimo producto y colaborando con balanza contable positiva a la economía española. El entramado editorial se une a la galaxia hispana el Gutenberg conformando un vigoroso sistema en el que, además de este sector, colaboran activamente creadores (autores, traductores e ilustradores), los distribuidores, los libreros, las artes gráficas, los bibliotecarios, los docentes y, sobre todo, los lectores. Se trata de un ecosistema plural y diverso que se enriquece leyendo; es decir, recibiendo contenidos y transformándolos en conocimientos. Estos datos están presentes y se manifiestan tozudamente, si bien con ciertos sobresaltos, últimamente en el sector de las pequeñas librerías; no obstante, entre fortalezas y debilidades, amenazas y oportunidades, prosiguen conformando el `ecosistema español de la lectura y el libro´.

Para que este ecosistema se mantenga ciertamente ha de contar con el apoyo de las instituciones, de los medios de comunicación, de la existencia de una lengua dominante a nivel internacional (el español) y de soportes  legislativos; también para mantenerse y crecer, para idear y respirar, necesita de la capacidad y acción de protagonistas con nombre propio. Y uno de ellos es José Manuel Gómez Rodríguez. Un profesional de origen asturiano del concejo de Piloña que ha entregado su vida laboral al engrandecimiento, durante más de cinco décadas, de este ecosistema hispano.

La actividad profesional de José Manuel Gómez principalmente se ha centrado en el Grupo Anaya desde 1975, fecha de ingreso en el equipo de su fundador Germán Sánchez Ruipérez como Director de Promoción , luego como Director internacional y posteriormente como Director General Adjunto para terminar su compromiso con el Grupo Anaya como Presidente; no obstante se inicia en el sector editorial en la librería Díaz de Santos de Madrid , donde experimenta esta área y activa acciones conducentes a su modernización y posteriormente en las editoriales Jhon Weley (Nueva York), Gordon&Goth (Londres) y Hermann (París). Esta experiencia internacional fortalece sus conocimientos y activa la apertura de sus propuestas editoriales, tanto en orden a la producción, las comerciales y la difusión, que favorecen su nombramiento en 1998 como Presidente del Grupo Anaya hasta la fecha a la vez que en  el año 2006 es miembro del Comité Ejecutivo Internacional de Hachette Livre.

Actualmente nombrar al Grupo Anaya significa referirnos a un conglomerado de sellos editoriales con liderazgo en Hispanoamérica y en España tanto en el sector educativo como en el generalista; y al nombrar a Hachette Livre nos referimos al tercer grupo editorial más grande del mundo: primero en Francia, segundo en el Reino Unido, tercero en España y cuarto en Estados Unidos ; grupo en el que cohabitan más de 17.500 novedades editoriales anuales tras un centenar de sellos  y expresados en las lenguas más señeras. De este modo, Gómez no sólo contribuye al desarrollo editorial en el mundo hispano sino que también se implica con dedicación al desarrollo y promoción de la lectura, durante más de 20 años mientras presidió el Comité de Alfabetización y Políticas del Libro de la Unión Internacional de Editores, una asociación dedicada a la defensa del libro, en concreto proponiendo la reducción máxima del IVA, la defensa del precio fijo, la promoción y la libre circulación del libro y,  sobre todo, de la lectura. José Manuel es consciente que la mejor defensa del libro es logrando más destinatarios, lectores. De esta manera, entendió y atendió que desde el alfa del sistema, los creadores, hasta la omega del mismo, los lectores, todos los componentes de este ecosistema fuerte y frágil al mismo tiempo, se necesitan y han de apoyarse.

José Manuel Gómez, tras sus 56 años vinculado al sector editorial ha tomado parte activa en la creación de numerosas editoriales y bajo su dirección a la publicación de más de 40.000 títulos. Son datos relevantes que alejan de toda bisoñez. Datos que singularizan la vida laboral y el compromiso de quien se inicia adolescente en la vida laboral en tierras brasileñas y que con tesón compagina trabajo y clases nocturnas para terminar su formación académica en Ciencias Empresariales y el posgrado (MBA) más el dominio de cuatro lenguas. Un bagaje formativo y profesional que no sólo le ha servido para su labor directiva en las empresas citadas sino para la creación de otras y su internacionalización,  presencia en más de 70 países, lo que ha contribuido al desarrollo y difusión de la cultura y lengua españolas. Alcanzada y superada la típica edad de jubilación es merecedor de un cierto descanso, si bien estoy seguro que no se alejara de su vocación, pero también del reconocimiento  directo y personal  para quien ha sido un mentor activo de valores culturales, poniendo al servicio contenidos de lectura y educativos, es decir, distribuyendo saberes, que es el mejor modo de formar y consolidar los valores democráticos, ya que si el saber es poder y la democracia se caracteriza por compartir y distribuir poderes, a ellos se accede a través de los saberes; luego no sólo ha sido un empresario y agente cultural activo, sino un mentor y constructor de la democracia.

Y esta tarea y compromiso le ha sido reconocida a nivel internacional, nacional y local, en Brasil, Francia, México, Colombia, Argentina y Tailandia, así como en España y también en su tierra natal al nombrarlo Hijo Predilecto del Concejo de Piloña.