Epicuro Epicuro Revista de los grandes placeres
Herederos de Epicuro

Herederos de Epicuro

Quizá sea una de las sentencias de la Grecia clásica más felices y controvertidas, la del filósofo Epicuro, que pensaba que el ser humano huye del dolor y busca la felicidad a través del placer y el equilibrio entre el cuerpo y el espíritu. El sabio de Samos miraba a la Cultura y, por supuesto, la contaba entre los objetivos de la búsqueda de la felicidad; lo que no le evitó recibir las más agrias críticas por parte de quienes siempre han opinado que sus enseñanzas alentaban al desenfreno y a una moral disipada. Su filosofía ha resistido al tiempo, a pesar de todo y, en el que vivimos, tal vez esté más viva que nunca.

En la línea del Epicuro filósofo, se presenta Epicuro, la revista online que se autodenomina “de los grandes placeres”; haciendo suya la idea de que se puede llegar a la felicidad a través de la Cultura y que ésta no se circunscribe a los libros, el cine, el arte o la música; sino que abarca otras disciplinas como la gastronomía, la enología, los viajes, la arquitectura, el pensamiento, el humanismo, las nuevas tecnologías, etc…

Epicuro nace con la pretensión de convertirse en un hilo conductor entre todas aquellas y aquellos que creen que es posible disfrutar aprendiendo y viceversa, y los temas y asuntos que puedan ayudarles a conseguir su propósito.

Los retos son muchos, pero también las expectativas; porque ¿quién no ha disfrutado leyendo un libro, viendo una película, escuchando a Chopin, jugando a un videojuego, observando un cuadro o una escultura, ante un buen plato o saboreando un vino de reserva, viajando o sentado en lo alto de un monte observando el mar? El “quién” se convierte en muchos “quienes”, pues cada cual es muy dueño de disfrutar con lo que le sea menester.

La Cultura tiene muchas aristas y en cada una de ellas hay un pozo sin fondo de posibilidades para el conocimiento y el disfrute. Si pasamos de largo, a su alrededor, nunca sabremos cuántas posibilidades de ser mejores y más felices nos habremos perdido. Desaprovechar lo que nos ofrece la vida es un acto de necedad tan absurdo como esquilmar lo que se nos regala.

Si Epicuro no se rebeló contra los que le acusaron de ir “contranatura” y las buenas formas sociales, la revista Epicuro no va a ser más papista que el sabio de Samos.

De modo que lo único que hace es presentar sus credenciales y su ilusión de encontrar un hueco entre los muchos y variados medios que, con rigor y eficacia, se niegan a rendirse ante los fantasmas que, ora sí, ora también, tratan de convencernos de que la cultura no es uno de nuestros bienes más preciados, condenándonos a llevar una vida menos completa y, por ende, menos feliz.

Su premisa es la información con objetividad y honestidad.

Su compromiso es con la calidad de la palabra y la imagen; haciendo que éstas se conviertan también en un objetivo en sí mismas.

Su aspiración es que los y las que se acerquen a sus páginas disfruten ya de su lectura y de la variedad de su temática.

Epicuro vareará todas las ramas del árbol de la cultura para que cada lector pueda elegir el fruto que más le apetezca en cada momento sin temor a contraer ningún pecado original. Así pues, en sus presupuestos, está la búsqueda, no sólo de un estilo de vida, sino de muchos estilos de vida, basados en la libertad, la igualdad, el placer y la prudencia.

Los colaboradores de Epicuro son reputados profesionales en cada una de las materias que les corresponderá tratar en lo sucesivo: periodistas culturales, estudiosos del arte, críticos literarios, enólogos, cineastas, cocineros, sumilleres, filósofos, biólogos, médicos, ingenieros aeronáuticos, astrofísicos, matemáticos, youtubers, analistas de internet, expertos en e-Sports, economistas, gestores, abogados, empresarios, agentes de seguros, etc… Todos ellos guiados por la brújula del maestro griego.

Tan variada muestra de posibilidades para el conocimiento y el disfrute de la cultura no puede perseguir a un solo tipo de receptor sino a muchos tipos: desde las nuevas generaciones que están creciendo al compás de la era digital y que van descubriendo los otros placeres de la vida, como aquellos menos jóvenes que han crecido con la cultura analógica y el aroma característico del libro y la pantalla grande, pero que ya se manejan con el ordenador y buscan tiempo para acercarse al disfrute sin reparos.

Muchos de los unos y de los otros, a buen seguro, necesitarán orientación para elegir los que más se adecúen a su estilo de vida y una guía práctica que les resuelva sus problemas cotidianos y así tener más tiempo para gozar del tiempo libre.

Epicuro quiere ser esa guía y proporcionar esa orientación.