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MICHAEL KRÜGER Viaje de pensamiento

Pasajeros.    Michael Krüger. La Huerta Grande. Precio: 19 €.
Pasajeros. Michael Krüger.
La Huerta Grande. Precio: 19 €.

Pasajeros es una novela fértil de sugerencias, introspección; ideas  que despierta o incita en la mente del lector.

Una ficción que trata el tema de la evasión de uno mismo y la urgente necesidad de un cambio vital.

En algún momento de esta novela, Pasajeros, originalmente publicada en 2018 y ahora traducida por Juan Fernández-Mayoralas para La Huerta Grande, el autor alemán Michael Krüger —Wittgendorf/Sachsen-Anhalt, 1943—, hace reflexionar a uno de sus personajes sobre una de las exigencias que nuestra época impone a las mujeres, la de aunar en un mismo ser una doble condición, a saber, la de «naturaleza y la de ser humano, increada y criatura al mismo tiempo». Esta es una pretensión que también han de acometer de alguna manera las buenas narraciones: fluir naturalmente, como si detrás de ellas no hubiera un objetivo definido que cumplir, el de llegar a puerto. En Pasajeros, una ficción que trata el tema de la evasión de uno mismo y la urgente necesidad de un cambio vital, no solo se alcanza esa meta, sino que se hace con talento: el que reconoce el lector que llega a su final sin determinar cómo ha hecho el novelista para ofrecernos un texto que es a la vez narración y pensamiento, sin que uno haga mella en el otro.

Se nos presenta una novela fértil de sugerencias, introspección; ideas que despierta o incita en la mente del lector. No habrá página en la que este no tenga que detenerse a abrochar alguna de las reflexiones apenas apuntadas por el autor, que filosofa narrando, en un difícil equilibrio al alcance de pocos. Hay una historia que en ningún momento se resiente y hay un discurso que bucea bajo la narratividad. ¿El asunto? En principio, un simple acelerante: un pasajero que durante un viaje en tren se duerme y, al despertar, halla recostada sobre su hombro la cabeza de una joven. La implosión que sucederá a partir de ese hecho le hará rebobinar toda su vida pasada y plantearse el futuro que le aguarda. Y no sólo el suyo, porque a partir de su introspección pondrá en solfa el modelo de sociedad que impera en casi todos los países desarrollados de Europa.

Como en algunas obras anteriores, Krüger solfea sobre el bajo continuo de la soledad. Su personaje es un exitoso coach o gurú que vive del mantra de autoayuda empresarial que ideó un día ya lejano: «debilitar las debilidades, fortalecer las fortalezas». La casual irrupción en su existencia de una inmigrante eslava, le llevará a emprender una buena obra y a replantearse el sentido de su vida y la pertinencia de unos entornos vitales regidos por el economicismo. En ese panorama, la imagen resultante es la de un vacío atronador. Como sostiene un psicoanalista que es su vecino, «todo es material patológico». La enfermedad de nuestra época es el individualismo, el mirar por lo propio, la falta de empatía hacia los desfavorecidos. Caos bajo llave: vidas aburridas y planas, cortadas por el patrón del trabajo, existencias adormecidas a través del consumo. Identidades marcadas por «lo primero es la renta», la moral está en segundo plano. Comunidades procedimentales en las que los seres humanos optan por «no decir nada para no despertar el temor latente bajo la piel de esta sociedad apacible, y que está esperando para poder explotar».

Lo que comienza como un viaje en tren deviene en un análisis sin compasión de las sociedades de marca, las del primer mundo, esas en las que se tiene como horizonte el pleno empleo y no la escolarización o el fin de la pobreza. Las relaciones con los países de arrabal y con los emigrantes, personalizados en una muchacha desconocida, que por un tiempo supondrá una tabla de salvación personal, darán pie a una historia que conmueve.

Un autor lúcido, observador inmisericorde de nuestra época, tan inteligente y ácido como Houllebecq pero sin sus oropeles polemistas, que salta directo a la yugular, como un perro de presa que cuando muerde ya no suelta y al que nada le es ajeno. Demoledor. Y mucho mejor narrador.