Si no, el invierno (Fragmentos de Safo).
Anne Carson (trad. de Aurora Luque).
Vaso Roto. Precio: 29 €.

Más allá de los adjetivos, la vigencia de Safo de Lesbos sigue presente en el mundo tras más de dos mil quinientos años.

Poetisa griega nacida durante el siglo VII antes de nuestra era en Mitilene, la capital de la montañosa isla del Mar Egeo.

Fue música y poeta, autora de una obra lírica compuesta para ser cantada con el acompañamiento de una lira pulsada con un plectro, una especie de púa que a ella se debe. Nada queda de su música. De sus letras se estima que ha llegado a nosotros apenas el diez por ciento. Y, al menos entre los lectores de poesía, la vigencia de la que Platón denominó como la «décima Musa» continúa ejerciendo un influjo constante, como demuestra que su obra se sigue refrescando con traducciones destinadas al gran público con periodicidad.

Existen muchas conjeturas sobre la vida y obra de Safo de Lesbos. Lo que es cierto es que de los nueve libros que escribió, hasta nosotros nada más ha llegado un poema dedicado a Afrodita completo. No fue una pérdida casual, según Indro Montanelli, aunque los traductores obvien habitualmente referirlo: la Iglesia medieval condenó a la hoguera la obra de Safo y no fue hasta finales del siglo XIX, cuando unos arqueólogos británicos hallaron en Oxicorrinco unos sarcófagos envueltos en tiras de pergamino sobre las cuales eran legibles unos seiscientos versos de Safo, cuando se volvieron los ojos sobre ella. Hasta ese momento, lo que quedaba de su memoria nada más eran las citas que otros autores antiguos habían incrustado en sus obras, a menudo como ejemplos sueltos de un uso gramatical o de una innovación métrica, carentes de contexto. Cierto era también que de aquellos fragmentos redactados en una variante del dialecto eolio podía deducirse una intensidad extraordinaria ―hasta los poetas contemporáneos la consideraban como la más grande del siglo― y que alrededor de «la Musa mortal», como también se la denominó, tras su viudez, se conformó una especie de escuela de muchachas en torno a su figura, donde se practicaba poesía, música y danza. Uno de aquellos versos suyos dice para la posteridad: «Te aseguro que alguien se acordará de nosotras».

Si no, el invierno (Fragmentos de Safo) recoge la «Oda a Afrodita» y 192 fragmentos traducidos de Safo por la poeta y ensayista canadiense Anne Carson, quien se doctoró con una tesis sobre ella, al inglés, intentando «que cada poema pudiera leerse en el lenguaje más llano que he podido encontrar». Es una edición trilingüe en la que la versión española corresponde nada menos que a la también poeta Aurora Luque, que en 2005 publicó a su vez en El Acantilado un estupendo libro sáfico, Poemas y testimonios, del cual se ha anunciado una próxima reedición ampliada con textos descubiertos recientemente. Una forma más nutricia de leer esta edición nueva es cotejando las versiones de ambas poetas y clasicistas, comparando en qué detalle hacen hincapié o que resaltan en sus anotaciones al pie.

La troceada obra poética de Safo, desde el principio, fue tomada como ejemplo de concisión e incluso sirvió de modelo para desarrollar ciertas poéticas del fragmento. Hay muchos «poemas» en todas las ediciones sobre la poetisa lesbia que se componen de una palabra y que, aparte de a los helenistas, apenas pueden despertar el interés de un lector moderno. Sin embargo, entre esas ruinas descabaladas, en cualquier sitio puede sorprendernos la sugerencia, como semillas esperando tierra sobre la que caer y acaso germinar. Un atardecer que reúne todo cuanto la Aurora dispersara, la súplica de la palabra «quiero» o un simple verso de amor y desamor al mismo tiempo: «Pero a mí me has olvidado tú».

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *